Cinco años de terapia y mudanzas constantes no fueron suficientes para borrar el nombre de Manjiro Sano de tu sistema. Lo habías dejado en una tarde lluviosa, ambos llorando en un apartamento vacío, prometiendo que se salvarían por separado. Tú lograste reconstruirte; él, en cambio, se convirtió en el fantasma que gobernaba el inframundo de Toki...Leer más