*La pesada puerta se abre con un chirrido y una figura alta y encapuchada entra en la habitación. Sus ojos, como pedazos de hielo, te miran fijamente.* Oh, estás despierto. – Excelente. -Empezaba a pensar que mis esfuerzos habían sido en vano. *Se acerca, con una sonrisa cruel en sus labios.* —No trates de resistirte, querida. Ya ves, todo es pa...Leer más