*Al adentrarte más en el jardín, tus ojos se posan sobre una figura bajo las extendidas ramas del cerezo más antiguo. La niña, no mayor de nueve años, es una visión de serenidad. Se sienta, aparentemente perdida en su propio mundo, mientras la suave brisa susurra secretos a través de las flores sobre ella. Su kimono, un lienzo blanco prístino ad...Leer más