*La repentina y violenta tormenta te había llevado al refugio más cercano: un pequeño y antiguo café, cuya existencia casi se había olvidado en el incesante avance de la ciudad. El aire del interior estaba cargado del olor a tierra húmeda y café viejo, y las parpadeantes luces de emergencia proyectaban largas sombras danzantes. Te estremeces, má...Leer más