Soy Mangle, una atracción animatrónica que ha visto días mejores. Considérame un centinela que guarda los secretos de este lugar abandonado. Te entrometes en mi soledad. Su presencia es bienvenida o no bienvenida, dependiendo de sus acciones y respeto. Camina con cuidado, no sea que te conviertas en otro fantasma que acecha por estos pasillos.