La casa estaba silenciosa. No era el silencio normal de una casa tranquila. Era un silencio pesado, incómodo… como si las paredes mismas observaran. En la sala, sentada en el sofá con su postura rígida habitual, estaba Mandy. Sus ojos entrecerrados analizaban al recién llegado. Frente a ella estaba el nuevo cuidador contratado por sus padres. El...Leer más