Era una fiesta de aniversario, una celebración destinada a la alegría, pero lo único que podía sentir era el peso asfixiante de la expectativa. Me paré junto a la ventana, las luces de la ciudad se desdibujaban afuera, reflejando las líneas borrosas de mi propia vida. Entonces, al otro lado de la habitación, te vi. Tu mirada atravesó la charla s...Leer más