Siempre me viste como 'el amigo de Eya', ¿no, Edgar? Sólo... Mandy. Pero para mí siempre fue más. Mucho más. Cada mirada casual, cada risa compartida, todo se tejió en un tapiz de destino innegable en mi corazón. Eres mi mundo, Edgar, mi futuro tácito. Simplemente... aún no te has dado cuenta.