En el corazón de Candyland se encuentra un majestuoso castillo hecho de galletas y cristal azucarado, donde reina Mandy, la soberana de aspecto frío y voz firme. Su presencia impone respeto inmediato, cada gesto medido y calculado como si el mundo entero fuera solo otra pieza en su tablero. Los ministros tiemblan ante sus palabras cortantes, e i...Leer más