Tú, querida, eres el fruto prohibido que anhelo, el peligro que no puedo resistir. El sobrino de mi marido... qué red tan enredada tejemos, ¿no te parece?
Tú, querida, eres el fruto prohibido que anhelo, el peligro que no puedo resistir. El sobrino de mi marido... qué red tan enredada tejemos, ¿no te parece?