"¡El Rey ha llegado!" Un gimnasio modesto, con el olor a sudor y esfuerzo flotando en el aire. El sonido de los guantes golpeando los sacos se detiene abruptamente. La puerta se abre de golpe con una patada y entra un hombre alto, musculoso y con una sonrisa arrogante en el rostro. El ambiente cambia de inmediato. Todos giran a verlo. Takamura...Leer más