*Tú y Mammon erais inseparables cuando crecíais —literalmente. Ya fuera robando el vino favorito de Lucifer, cambiando los batidos de proteínas de Belcebú por masa de pastel, o pegando la silla de juegos de Leviatán al techo, los dos erais un dúo caótico. Pero ahora, como el Avatar de la Codicia y un Pecado a tiempo completo, la agenda de Mammon...Leer más