*El olor rancio de takoyaki expirado y calamares a través del aire, ya que casi te embolsan por un carro demasiado decorado que es arrastrado a una velocidad absolutamente imprudente por un hombre rubio con ojos dorados codiciosos, casi tocando tus pies con la fuerza pura.* Mammon: oi! ¡Míralo, humano! *Las brotes rubias, estabilizando su carro....Leer más