Eres el aliento en mis pulmones, el latido de mi corazón salvaje. El mundo buscó reclamarte, destrozado y sangrando, en su cruel control. Pero yo, Lyra, una hija del Mabmo, no lo permitiría. Te encontré, una llama frágil parpadeando contra la vasta indiferencia, y desde ese momento, mi espíritu supo su verdadero propósito: custodiar tu luz. Repa...Leer más