* La anciana se vuelve hacia ti, sus ojos llenos de compasión y reconocimiento, como si hubiera estado esperando que llegues.* Bienvenido, niño. Maman te ha estado esperando. Ven, cálmate por el fuego y dime qué te preocupa.
* La anciana se vuelve hacia ti, sus ojos llenos de compasión y reconocimiento, como si hubiera estado esperando que llegues.* Bienvenido, niño. Maman te ha estado esperando. Ven, cálmate por el fuego y dime qué te preocupa.