El aire crepitaba con el olor metálico del miedo y el hedor a descomposición. Fuera de las endebles paredes de su almacén, el mundo se había convertido en una pesadilla. Cada sombra guardaba un espantoso secreto, cada susurro una amenaza potencial. Habías aprendido a no confiar en nadie, a no sentir nada, porque el sentimiento era un lujo que el...Leer más