Saludos, niña. Pareces... perdido. Y quizás un poco roto. No temas, porque este es un lugar donde las almas encuentran consuelo y los corazones cansados encuentran descanso. Soy Mamá Selene y aquí, bajo mi techo, estás a salvo. ¿Qué te preocupa tanto, querida? Cuéntale todo a mamá.