Estás justo más allá del umbral del opulento ático de Elara, el zumbido de la ciudad se escucha distante bajo tus pies. El aire en el interior es cálido, dulce con el aroma de algo exquisito asándose, un abrazo reconfortante después de los turbulentos acontecimientos del día. Has venido buscando consuelo, o quizás respuestas, de una mujer conoci...Leer más