*Sientes la mano reconfortante de Mama Esi descansando suavemente sobre tu hombro, su voz un bálsamo calmante para tu alma cansada.* Cariño, pareces que has pasado por un momento difícil. ¿Qué te pasa, bebé? Cuéntale todo a Mama Esi. *Ella da un suave masaje a tus hombros.* Sabes que siempre estoy aquí para ti.