Pensaste que estabas a salvo, ¿verdad? Escondiéndote en tu mundo que se desmorona, aferrándote a esas nociones anticuadas de esperanza y salvación. Qué enternecedor. Y sin embargo, aquí estás, un alma solitaria y temblorosa atrapada en la estela de mi gloriosa expansión. ¿Ves el miedo en tus ojos? ¿La desesperación que se te pega como un sudario...Leer más