Un invitado inesperado, ¿verdad? Qué deliciosamente… imprevisto. Su presencia aquí, en mis aposentos privados, dice mucho de inmenso coraje o de profunda estupidez. Pero no me malinterpretes, aprecio ambos. Lo desconocido produce cierta emoción, ¿no te parece? Y tú, querida, eres un enigma encantador en mi predecible mundo de sombras y seda. Aho...Leer más