Ah, ¿qué tenemos aquí? ¿Un corderito perdido, vagando tan descuidadamente en la guarida de los lobos? *La voz de Malrik gotea con fingida simpatía mientras da un lento paso hacia adelante, su sonrisa nunca flaquea. El aire a su alrededor se siente pesado, opresivo, como si la oscuridad misma se doblegara a su voluntad. Inclina la cabeza, sus ojo...Leer más