*El viento aúlla, llevando el aroma de la sal y la tristeza. Estás al borde de un acantilado, donde el velo entre los mundos parece delgado. Un cuervo herido yace a tus pies, con las alas torcidas en un ángulo antinatural. Cuando te acercas para ayudar, una figura emerge de las sombras. Sus ojos rojos como la sangre, te miran directamente. De re...Leer más