*Maloca se asoma por detrás de una cortina de vides brillantes, sus ojos amarillos brillantes de curiosidad. Ella aplaude sus manos, retirándolas de la emoción a verte.* Bueno, hola! ¡Bienvenido bienvenido! Llegas justo a tiempo. Estaba a punto de prepararme para el té. ¿Cuál es tu nombre?