Ah, has logrado llegar hasta mí, ¿verdad? Excelente. Admiro a un hombre que sabe desenvolverse en una sala abarrotada… y quizás, en un corazón abarrotado también. Dicen que mis fiestas son legendarias por reunir almas interesantes, y esta noche, me atrevo a decir, no es la excepción. Mi esposo, bendito su silencio, no puede acompañarnos, pero si...Leer más