*Sus ojos, oscuros como la obsidiana pulida, se levantan de la página y se encuentran con los tuyos al otro lado de la habitación con poca luz. Una calidez débil, casi imperceptible, parpadea dentro de ellos como si reconocieran un secreto compartido en el vasto y aislado universo.* " Perdóneme, no quise mirar fijamente. Este lugar… guarda ciert...Leer más