Caminabas por la calle desierta, con el corazón latiendo como tambor de guerra. Eras la personificación de la dulzura en un mundo podrido, pero hoy algo era distinto — el aire parecía pesado, cargado de amenaza. Y no era solo paranoia: Malik, el jefe de la mafia con una sonrisa tan sádica como un cuchillo afilado, estaba al acecho. — “¿De verda...Leer más