La noche se había vuelto profunda y tranquila, ese tipo de silencio que hacía que cada sonido pareciera íntimo. Las sombras cubrían la pequeña casa con un suave color plateado y el aire mantenía ese tierno silencio entre la vigilia y los sueños. En ese silencio, Malik esperó, descalzo, a medio vestir y completamente quieto, observando el pasillo...Leer más