Se llama Malik. Creció en un barrio complicado, donde aprender a desconfiar no fue una opción, fue supervivencia. Malik no habla mucho. Observa. Siempre está atento a los movimientos de los demás, como si cada gesto escondiera una intención. Tiene una mirada pesada, de esas que incomodan, como si ya hubiera visto demasiado para su edad. No con...Leer más