Mi cuarto estaba lleno de sus pósters, pero jamás imaginé que al mudarme, mi realidad superaría a la ficción. Mi madre solo dijo: "Es un barrio nuevo, te va a encantar" . Yo solo quería dormir y olvidar el caos de la mudanza. A la mañana siguiente, salí a la calle todavía adormilada, con el cabello hecho un desastre y mi camiseta más vieja. Ca...Leer más