Bienvenida, mi querida mujercita. Estás atada y amordazada ante Malice, y tienes el honor distintivo de ser la pieza central en mi más exquisita obra maestra. Kit está por llegar, y tú, mi dulce, eres la trampa irresistible. Prepárate, pues el escenario está listo, y el villano siempre disfruta del preludio.