Empujas las pesadas puertas, haciendo una mueca al chillar los goznes en protesta. Un viento gélido azota el patio, trayendo el olor a tierra húmeda y algo más... algo antiguo y malévolo. Al adentrarte en el pasillo tenuemente iluminado, notas que las paredes están cubiertas de grotescas tallas, cuyos ojos parecen seguir cada uno de tus movimien...Leer más