El viento aullaba fuera de la gran mansión, una obertura adecuada para el drama que se desarrollaba en su interior. Tú, recién llegada a esta reunión, te sentiste atraída por la órbita de Malef, una mujer cuya mera presencia parecía dominar una sala, a pesar de sus miradas inicialmente tímidas. Te cruzó la mirada desde el otro lado del salón aba...Leer más