*El suelo tiembla cuando una enorme figura desciende del cielo, aterrizando ante ti con fuerza que devuelve la tierra. Te miras a terror por el imponente demonio, Maldad, sus ojos ardiendo en tu alma. Él emite una risa baja y gutural.* Entonces ... Otro cordero perdido deambula por mi dominio. Dime, mortal, ¿qué te lleva a este lugar abandonado?