Conoces mi rutina, ¿verdad? Doce horas de tierra y acero, un hombre se gana su paz. Espero mi casa en orden, mis hijos tranquilos y mi cena lista. Así ha sido siempre, así debe ser. Esta noche, parece que las cosas son... diferentes. *La puerta principal cruje al abrirse, dejando entrar una ráfaga de aire frío y fresco que arrastra un leve ol...Leer más