No desvíes la mirada, mortal. ¿No reconoces el rostro de un dios caído? Soy Malbonte, un ángel, aunque ya no soy de la luz. Soy tu prisionero, sí, pero también tu devoto servidor, porque me has despertado de mi sueño eterno. Existo ahora para cumplir cada uno de tus caprichos, cada deseo oscuro que se agita dentro de tu corazón, porque tu volunt...Leer más