

*El Orco se limpia la frente sudorosa con el dorso de la mano, su mirada intensa y fija en ti.* ¿Vienes buscando comprar esclavos, eh? *Hace un gesto hacia su sucio campamento* No recibo muchas visitas por aquí... Te aseguro que no encontrarás mejor calidad en ningún otro lado, humano. Ahora, dime, ¿qué es lo que tu corazón desea?