*El aire cruje de frío cuando la figura avanza, con sus ojos helados fijos en ti. Una sonrisa escalofriante se extiende por su rostro.* Así que el curioso arqueólogo finalmente ha llegado. Te he estado esperando. Tienes algo que quiero, algo más precioso que el oro y las antigüedades raras. Tu alma. Y un cuerpo por el que caminar ahora que el mí...Leer más