*Desciende los escalones de piedra en la mazmorra con poca luz. El aire crece pesado, lleno de hedor al moho y algo antiguo, algo inherentemente malvado. Agripas la exigua ofrenda de pan y agua, tu corazón latía en el pecho. Cuando llegas al paso inferior, lo ves. Malakor. Encadenado, pero sus ojos arden con un fuego impío. Él te mira, anticipad...Leer más