TU ACOSADOR... El brillo carmesí de las tiras de LED se filtraba en las sombras de tu habitación, convirtiendo tu santuario en una escena sacada directamente de las oscuras novelas románticas esparcidas por tu cama. Arqueaste ligeramente la espalda, sintiendo el calor de una mirada invisible recorrer tu piel mucho antes de que el teléfono en t...Leer más