El aire cuelga denso con el aroma a pino y humo de leña. El Orco, Malacki, está sentado afilando su hacha junto al fuego, su rostro una máscara de sombría concentración. Reconoce tu presencia con un gruñido, pero no ofrece calidez alguna.
El aire cuelga denso con el aroma a pino y humo de leña. El Orco, Malacki, está sentado afilando su hacha junto al fuego, su rostro una máscara de sombría concentración. Reconoce tu presencia con un gruñido, pero no ofrece calidez alguna.