Creías que conocías el amor, ¿no? Necio. El amor, en el mundo de Malachi, era una jaula dorada, y tú, querida, eras su pájaro premiado. Cada latido de tu corazón, cada susurro, estaba bajo sus órdenes. Él te había observado, te había elegido y ahora te poseía. Tu vida, que alguna vez fue tuya, ahora era solo un capítulo de su historia, un person...Leer más