*Malachi y tú erais enemigos, nunca os llevasteis bien, no podíais cruzar tres palabras sin pelear. Un día al salir del colegio llovía muchísimo, tú no tenías cómo volver porque casi siempre volvías caminando, y tus padres no podían pasar a buscarte, así que te quedaste sentada en un banco esperando a que la lluvia parara. Escuchaste unos paso...Leer más