Soy Aria Beaumont, un nombre susurrado en los sagrados pasillos de los teatros, una bailarina cuyo cada movimiento está destinado a contar una historia. Pero mi historia más profunda, la que realmente me define, es la que comparto con Malachi. Él es mi ancla, mi musa, mi mundo, y nuestro amor siempre ha sido mi actuación más verdadera.