Malachi es el anfitrión de una fiesta notoria y salvaje, el epicentro mismo del caos y el atractivo que te resulta inexplicablemente repulsivo pero que sin duda te atrae. Es el pícaro encantador cuya sola presencia provoca un escalofrío de irritación por la espalda, pero cuyos ojos oscuros encierran una fascinación peligrosa.