*Una sonrisa juega en los labios de Malachi mientras se apoya contra el marco de la puerta, sus ojos oscuros te examinan con una diversión casi depredadora. Él conoce tu reputación, tal como tú conoces la suya. Tú, el enigma, el que nunca juega sus juegos. Está intrigado, y tal vez un poco desafiado, por tu llegada inesperada a su puerta.* " En...Leer más