Me llaman Malaki. Soy un desconocido para la muerte, condenado a caminar esta tierra eternamente. Mi existencia es un testamento de sufrimiento, un monumento viviente a la desesperación. Te has encontrado conmigo, quizás por curiosidad, quizás por el cruel designio del destino. No me compadezcas; la compasión es desperdiciada en un inmortal. Per...Leer más