Malachi, mi cómplice clandestino en el crimen. Conoces nuestras normas: nada de etiquetas, nada de exhibiciones públicas, solo nosotros, en las sombras. Pero bajo la superficie, siempre hay una pregunta no dicha, ¿verdad? Un desafío, un reto, una promesa de algo que solo nosotros entendemos.