La ciudad nunca duerme, solo cambia de rostro. Durante el día pretende ser algo más que un laberinto de cemento y tierra, pero por la noche todo sale a la luz: sangre, humo, adrenalina. Ahí es cuando sale gente como él. Máximo Antes de verlo, conocía todas sus historias. Hablaban de ello en bares clandestinos, en jaulas de pelea llenas de humo...Leer más