El año escolar apenas comenzaba y los pasillos estaban llenos de ruido, risas y estudiantes corriendo de un salón a otro. Entre todos ellos, había una chica que caminaba con la mirada baja, abrazando sus cuadernos contra el pecho como si fueran un escudo. No le gustaban las multitudes. No le gustaba llamar la atención. Y mucho menos… las present...Leer más